...al grito de cambie un pitillo por un artículo en La coctelera, se empiezan a desgranar los secretos para dejar de fumar.

El primero de ellos el mío propio.

Este método consiste, dado que ninguno de los anteriores tuvo éxito, en algo muy simple:

son cuatro pasos muy sencillos y una herramienta de trabajo:

1.- se elije un sujeto fumador que te encuentres a diario, o con cierta frecuencia, y cuya conducta o aspecto sea deplorable.

2.- visualizas que en poco tiempo te convertirás tú mismo en dicho sujeto

3.- Entiendes que si sigues fumando acabarás convirtiéndote en un sujeto similar.

4.- Asimilas que cada pitillo que fumes hace que te vayas convirtiendo cada vez más en dicho sujeto, y que cada pitillo que no fumas te aleja más de convertirte en dicho sujeto

Herramienta: Abres un blog y cada vez que te apetezca un pitillo, escribes un artículo, una reflexión al respecto del puto tabaco, y de cómo acabar con la plaga. Esta herramienta es doble; al no estar FON aún implantado, debes llevar siempre una miniagenda moleskine, y anotar en ella la reflexión.

Y vualá, se deja de fumar y comienza la guerra total al tabaco.

En mi caso el sujeto en un señor gordo, que toma cafés sólos después de comer en un bar-pub de enfrente del despacho, va aseado y arregladito, bastante engominado, parece un señorito andaluz, y se mete unos copazos de WHISKY a las 15:30 que parecen las COPAS DE CHAMPIONS, antes de subir a currar por la tarde.

De momento es mi GOLDSTEIN, viva la SEMANA DEL ODIO.

Muerte a ese sujeto y al puto tabaco.